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Bueno, ya lo sabéis, soy frikie -oscars...en verdad soy frikie festivales de cine o frikie-cine, en general, pero cierto es que ninguno tiene tanto prestigio como este, porque a partir de ese momento en que has optado a una estatuilla ya no eres fulanito Menganonshon, sino "The academy nominee Fulanito Menganonshon".

Un día lo haré de mis favoritos, la Berlinale o Sundance, que no tienen tanta repercusión pero los considero más lúcidos a la hora de otorgar premios.

Por encima de tanto despliegue de lentejuelas, corsés apretadísimos y kilos de maquillaje, diré que estoy de lo más descontenta. Me fastidia quedarme en vela toda la noche para ver un espectáulo de cine y encontrarme este cutre concurso con chistes fáciles.

Por favor, devuelvannos a Hugh Jackman. ¿Acaso no les dijo nada que fuera el primer presentador de la gala que fue ovacionado con una puesta en pie en su primera aparición en el escenario?

¿Y como es posible que hayan relegado al oscar honorífico a ese segundo plano? ¿es más importante llevarte un premio a la peli del momento y que quizás mañana nadie recuerde, que a una carrera entera dedicada a una profesión y plagada de éxitos?

Privar a Lauren Bacall de su momento me ha parecido injustísimo.

¿Que ha pasado con el mejor guión a In The Loop? por dios, ¡pero si era brillante!

¿No había laca entre bambalinas para Sarah Jessica Parker o Jennifer López?

No entiendo que los críticos solo tengan ojos para las súper mega estrellas...¿es que ninguno vió la guapísima que estaba Vera Formiga?

Me quedo con la buena planta de Gerard Butler, que siempre alegra la vista, el premio merecedísimo a Cristoph Waltz por Malditos Bastardos, la cara de bobo de James Cameron cuando el oscar se lo llevó su ex-mujer (por fin una directora!....Jane Campion, va por ti!) y en general el descalabro de Avatar... que nunca fue fruto de mi devoción, con ese mensaje ecológico remanido, final previsible y de sentimentalismo fácil. Puro cine... pero poca interpretación y guión pobre.




Y os dejo la imagen de Lauren, bellísima, y con esa gloriosa frase que le dedica Humphrey Bogart en El Sueño Eterno: "General, tenga cuidado con su hija. Ha intentado sentarse sobre mis rodillas cuando estaba de pie"

jajajaja



P.D.: Os invito a conocer el blog de Susi, una de nuestras seguidoras, que ha echado a andar esta semanita y le deseamos lo mejor:
http://the-waiting-unknown.blogspot.com/

Besotes!
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¿No os ocurre que en algunas ocasiones se os plantean problemas que todo el mundo califica de nimiedades?

Obviamente, estos problemas no son iguales para unos que para otros, ni tienen la misma importancia para ti que para mí.

Y llega ese momento predecible en que alguien te dice "Todo tiene solución en esta vida menos una cosa", y pensamos "menudo imbécil el que formuló esa frase".

O no.

Porque de la misma manera en que La Cuadratura del Círculo es un problema matemático estigmatizado como irresoluble, nuestros problemas, para nosotros, también lo son.

Hoy en día se entiende que no se puede encontrar una fórmula que relacione el área de un círculo con el de un cuadrado, es decir, encontrar la cuadratura del círculo, y es junto con otros teoremas irresolubles, una cuestión que ha traído de cabeza a matemáticos desde los tiempos de la civilización Egipcia.

Pero señores, no nos engañemos, la cuadratura del círculo es posible. Porque lo que no dicen es que "no es resoluble mediante los instrumentos propuestos por Euclides", uno de los padres de las matemáticas, es decir: regla y compás, ya que con una simple ruedita se puede hallar.

Y de esta misma manera hemos de encontrar nuestra fórmula personalizada para la cuadratura del círculo y poner en nuestra vida nuestras propias reglas. Y no importan los instrumentos, pues ningún axioma matemático puede decidir si algo en ella tiene solución o no, ni por qué medios hemos de resolverlos.

Asi que a todos aquellos que penséis que estais en un callejón sin salida, y que el problema es irresoluble: dejad la regla y el compás y coged la calculadora digital.
Jo, ya lo sé que hace mucho que no cuelgo entrada, no paráis de decírmelo. Pero tenedme paciencia, el jueves y el viernes tengo exámenes y mi tiempo está dedicado por completo a los libros. A partir del fin de semana ya me podéis comer!

Besotes!
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Llevo una hora sentada en uno de los sillones de Frankie & Benny´s, ese lugar a caballo entre el fast food y el restaurante decente que, sorprendentemente, me gusta. Quizás sea por su decoración cálida o su música ambiental de jazz y blues. Quizás por el risotto de champiñones.

Me traen el té.
Intento probarlo, pero quema demasiado. Sigo leyendo mientras lo dejo enfríar.
Al cabo de un rato vuelvo a hacer una nueva intentona. Sigue quemando.
Entonces pienso en removerlo con una cucharilla.
Miro como el té va girando cada vez a más velocidad y pienso: ¿si lo muevo no le estoy transmitiendo energía? ¿la energía no es calor? ...entonces...¿lo estoy enfriando o lo estoy calentando?
Cuando tenemos frío nos frotamos los brazos, porque así generamos calor, por la fricción y el movimiento. Pero entonces ¿no debería pasar lo mismo con el té?
Claro está que la cucharilla es de metal. El metal es frío. ¿no se supone que dos cuerpos en contacto tienden a equilibrar temperaturas? Entonces, he de suponer que es mayor el frío de la cuchara que el calor que se transmite por el movimiento.
O lo que es lo mismo, si tengo calor, solo debo agarrar algo metálico.
Pero no, que tontería, los metales también absorben mucho el calor, para eso debería estar metido en el frigorífico.
Y mientras me estoy imaginando en verano, muerta de calor, metiendo cucharones de sopa en el frigorífico, alguien tose a mi lado.
Es el camarero.

Me he quedado sola en el restaurante, y se ha dado cuenta de que llevo veinte minutos removiendo y mirando fijamente el té que, íncreiblemente, ya está helado.

Una vez más siento que un momento de mi vida se ha quedado en el limbo.
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Y esta teoría dice: "Para vivir, hay que morir un poco cada dia"


Se dice, se habla, se rumorea... que Mitrídates, ese rey del Ponto que vivió allá por el 100 a.C. (año arriba, año abajo) tomaba pequeñas dosis de veneno a diario para volverse inmune y evitar así ser asesinado de la misma manera en que falleció su padre.
No es mala idea, pero sobre todo es una estupenda metáfora de nuestro devenir cotidiano.
Nada como recibir veneno todos los días y en pequeñas dosis, para que llegado el momento decisivo te des cuenta de que ya te volviste inmune a ellos.

Yo todavía estoy en ello, pero lo conseguiré...o moriré en el intento :)
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- Comenzar a ser diplomática.
- Ser menos orgullosa y más tolerante.
- Comprender que a la gente no le interesa lo que tengo que decir.
- Volverme humana.
- Entender que no siempre se gana.
- Desarrollar paciencia y ser menos curiosa.
- Aprender a decir NO.
Este año me he propuesto desafiar la mala suerte. Está claro que las viejas costumbres no siempre surten efecto asi que 2010 empieza sin uvas, sin braguitas rojas, sin anillo en la copa, sin pie derecho... pasaré por debajo de todas las escaleras y delante de los gatos negros. Romperé espejos y tiraré sal.
El destino se empeña en llevarme la contraria asi que... desafiémoslo.

Feliz año a todos!