EL ODIO Y LA VENGANZA NOS HACEN MUNDANOS, PERO EL PERDÓN NOS HACE EXTRAORDINARIOS

Comments (3)

On 4 de julio de 2010, 3:18 , Iker dijo...

A veces pienso en la cantidad de situaciones negativas que nos suceden a lo largo de la vida y que nos empujan a odiar a alguien, y nos lleva no solo a desearle, sino a procurarle el mal a aquellos que por hache o por be, no son santos de nuestra devoción, haciendo nuestra esa frase tan manida que dice que la venganza es un plato que se sirve frío.
Y luego, como bien dices, nos sentimos magnanimos si un gramo de compasión se nos escapa del pecho, y concedemos nuestro perdón con la lapidaría frase de: "Yo perdono pero no olvido".
Y yo pienso que el verdadero perdón no se proclama, sino que es aquel que nos lleva a olvidar la supuesta ofensa como si nunca hubiera existido, porque sino nos convertimos en títeres robotizados que saltan al escenario con el aplauso facil y la risa tonta, como efímeras marionetas de mundos "para lelos", que adormecidas por el narcótico del cinismo se convierten en humanoides de arcilla y papel, ojos inexpresivos, sonrisa hueca y alma etérea, vendida al ángel del infierno como si fuera auténtica.

 
On 4 de julio de 2010, 12:17 , Mallory Knox dijo...

En realidad esta frase es más una reflexión sobre nuestros conflictos interiores que sobre la "imagen" que nos proporciona el perdón o el castigo.
No me he parado a pensar en si perdonar a una persona nos hace parecer más magnánimos o más "buenos" a los ojos de los demás, porque creo que cuando sientes mucho odio o mucho amor, son pasiones tan extremas que todo lo que están fuera de ellas y de su mundo no nos importa, ni nos lo planteamos.
Es como si no existiera nada más allá.

Pero me parece interesante eso que has dicho de que perdonamos con el consabido "perdono pero no olvido".
Porque eso es inevitable. Las experiencias forman parte de nuestra vida, provocan "conductas adquiridas" de autodefensa. Si te vas a un concierto con chanclas y te pisan, al siguiente podrás llevarlas otra vez, pero tendrás más cuidados y te alejarás del que pega saltos.


Sin embargo, la frase no es una declaración de intenciones, sino más bien, como he dicho, una reflexión, que perfectamente podría ir acompañada de otras como tú has dicho "la venganza es un plato que se sirve frío" o "si me engañas la primera vez será culpa tuya, pero la segunda será mía".

Todas me parecen válidas, según la ocasión o nuestro humor matutino. Por que digan lo que digan, hay días que mataríamos y días en los que queremos salvar el mundo.

Y días en los que mataríamos por salvar el mundo o queremos salvar el mundo para no morir.

Tal y como planteas el verdadero perdón, creo que no existe Iker, es una utopía.

 
On 5 de julio de 2010, 23:50 , Miri ^^ dijo...

El perdón y el olvido no son lo mismo... más sin embargo van de la mano. No es olvidar el echo, el acto, ni siquiera lo que representa, sino olvidar el dolor, el rencor, el odio, la tristeza etc, es ahí cuando se abre paso al verdadero perdón.
Todos en está vida hemos sido mundanos y extraordinarios... somos humanos después de todo.