En 904, se publica el prefacio del Kokin Wakashu (o como es más conocido, kokinshu), primera recopilación del poemario japonés a instancias de la corte imperial.
No soy muy amiga de la estructura del haiku, esa en la que se basa la poesía japonesa, y que por avatares de la historia encontró un refugio inesperado en la poesía sudamericana, sobre todo la peruana, y de la que yo solo salvaría, con muchos miramientos, la del argentino Jose Luis Borges.
Sin embargo el Kokinshu le debe mucho a la antología china, de la que sí me he de confesar fiel devota, asi que para completar mi efemérides de hoy, os regalo unos versos del Tao Te King de Lao Tsé .







El cielo es eterno y la tierra es constante.
Ambos son constantes y eternos.

No viven para si mismos
Y por eso pueden vivir eternamente.

También el sabio es así;
Se posterga a sí mismo,
Y su yo no se manifiesta

Se excluye a sí mismo,
y por eso permanece

¿No es acaso por no querer nada
Que lo posee todo?

Comments (5)

On 25 de mayo de 2009, 19:02 , Un día de verano dijo...

Me gusta el poema. :)

 
On 25 de mayo de 2009, 23:16 , Anónimo dijo...

Gracias :)

 
On 26 de mayo de 2009, 12:54 , Young Guns dijo...

Yo de verdad que por más que lo intento...Borges...se me atraviesa...

Qué susto, por un momento leí que eran unos versos de To Te King

 
On 26 de mayo de 2009, 18:15 , Mallory dijo...

... jajaja... Tao, Jaime, Tao... de la filosofía taoísta...XDDD
Tu afición por el rap ratonero me empieza a parecer preocupante.
Ay que me da...

 
On 26 de mayo de 2009, 23:32 , Young Guns dijo...

o_O es que si le quitas la O...