Hoy prometía ser un día estupendo.
Entradas de Teatro y cenita por el centro de Madrid.

Pero me ha llamado mi hermano para decirme que un buen amigo ha muerto.
Así. De repente, cuando menos te lo esperas.

Me he quedado con esa cara boba que se te queda cuando te dan noticias inesperadas. Y no puedo parar de pensar en pequeños detalles. La última vez que le vimos, las últimas risas que compartimos... y todas esas pequeñeces que se pasan por alto en el día a día pero cobran un valor simbólico según las circunstancias.
No es justo morir en viernes santo, porque ya ningún viernes santo será el mismo. Será el día en que perdiste a un ser querido. Y esa fecha bailará en tu calendario amenazándote con un dedo acusador.

El de las cosas que no dijiste, las que no viste, las que se te van olvidando, las que no vuelven...

Te abrazas más fuerte a la gente que quieres y las miras con otros ojos, esos que intentan atrapar hasta el último segundo como si fueran a desaparecer en un parpadeo.

Y vuelves a pensar en lo que todavía no has dicho, los paisajes que no has visto o lo sueños que no has cumplido, tomando consciencia, más que en ningún otro momento, que la vida son dos días y que no merece la pena estar enfadado con el mundo. Que debemos disfrutar hasta el último segundo y nunca separarte de alguien dejando en el aire una palabra de rencor.

Hoy no he puesto todavía mi efemérides y me alegro de no haberlo hecho:



TAL DÍA COMO HOY...



Murió Carlos Irázabal Puente, felimente casado y padre de un niño maravilloso, una persona noble y muy trabajadora, que se hacía querer por sus amigos y familiares.

Siempre tenías un abrazo para recibirnos y una sonrisa para un mal día. Bromista y alegre, las personas como tú deberían ser eternas.

Ahora sé de qué hablan cuando dicen que el corazón duele... esa sensación de ahogo y dolor agudo que no te dejar respirar.

El Rosses ya no será lo mismo sin ti, los partidos de dardos no serán lo mismo sin tu peculiar forma de lanzar, los chistes malos nunca harán menos gracia...

Comments (2)

On 14 de abril de 2009, 11:06 , Patricia dijo...

Si la verdad es que yo tambien me he puesto a pensar en cuando fue la ultima vez que le vi, lo que hable con el, en las bromas que hacia, en su "buenos días" aunque fuesen las 23 h, en sus abrazos, en los campeonatos de dardos que organizaba, en que Carlos era el nexo que unía a este grupo de amigos del Rosses, en su mujer, en su hijo... Como tu has dicho ya nada volverá a ser igual porque habra un hueco vacío. Carlos estes donde estes descansa en paz.

 
On 21 de abril de 2009, 13:57 , Nüss dijo...

Yo apenas le conoci solo de una tarde, pero recuerdo su sonrisa, me entere de que fue submarinista y para colmo mis compañeros de buceo me han mandado la noticia, cuando les dije que yo le conocia se quedaron desolados...en fin...la vida es asi de dura, solo espero que haya donde este nos mire con una lupa y cuando baje a Columbretes me acordare de ti.